Razón fija

Esta técnica fue desarrollada por Ryan Jones. Su principio básico es que la relación entre el número de lotes operados y las ganancias requeridas para incrementar a un lote adicional deben permanecer fijas.

Esto significa que si la AC requería $5,000 en ganancias operando con un solo lote para aumentar a dos lotes, entonces requeriría $10,000 en ganancias operando dos lotes para incrementar el tamaño de la operación de dos a tres lotes.

Esta metodología usa una variable; la que Ryan Jones llama delta. Esta variable determina que ya sea conservadora o agresivamente la AC es aplicada. Mientras es menor el delta, es más agresiva la AC. Y viceversa, mientras mayor es el delta, más conservador el enfoque. La fórmula para calcular los niveles en que el operador debe incrementar el número de lotes operados se calcula de la siguiente manera:

Monto Requerido Previamente + [# de lotes * delta] = Nivel en el que el operador debe incrementar el número de lotes.

Por ejemplo, en una cuenta de $50,000, una delta de $5,000 y operando con un sólo lote: $50,000 + (1 * $5,000) = $55,000 Esto quiere decir que cuando la cuenta llegue a $55,000 deberíamos incrementar el tamaño de la operación de un contrato a dos.

El cálculo siguiente comienza con $55,000

$55,000 + (2 * $5,000) = $65,000 Lo que implica que cuando la cuenta llegue a $65,000 deberemos incrementar el tamaño de la operación de dos a tres lotes.

Y así sucesivamente.

¿Qué pasaría con nuestras ganancias en una racha de operaciones ganadoras con diferentes deltas?

Tomemos el nivel de ganancia fijo en $3,000 en una cuenta de $50,000.

 

Pero, ¿qué pasaría si pasamos por una racha negativa antes de realizar una operación exitosa? Tendría los mismos resultados que si no usáramos ninguna técnica de Administración del Capital. Ryan Jones no considera esta posibilidad y por tanto no menciona qué debe hacerse en estos casos.

Lo mejor que uno puede hacer al presentarse esta situación es usar otra técnica de AC. Por ejemplo, podríamos utilizar la técnica de operaciones con fracción fija, pero tan pronto como se recupere lo perdido, operar de nuevo con el enfoque de razón fijo.

En cualquier caso yo prefiero operar arriesgando un porcentaje (x) en base al capital disponible en cuenta. Es decir, por lo general arriesgo entre un 0.25% hasta un máximo de un 3% por operación dependiendo de las probabilidades de éxito de esa operación en concreto, (no siempre arriesgo lo mismo). Este enfoque nos permite incrementar el tamaño de nuestras operaciones a medida de que vallamos obteniendo beneficio y reducir el tamaño de las operaciones en el caso de entrar en una racha perdedora. De este modo nos permite aumentar los lotes en las secuencias ganadoras y disminuirlo en las perdedoras.

Ahora veamos los resultados usando la misma secuencia de operaciones con la que evaluamos las técnicas discutidas anteriormente:

 

 

Como puede verse, los resultados con los dos deltas son los mismos, y la causa de esto es que la técnica de razón fija nunca permite aumentar el número de lotes operados con ninguno de los dos deltas usados.

Ahora veamos lo que sucede con una racha de operaciones positivas.

 

 

La evidencia habla por sí sola. Usando un delta de $5,000 el balance final es de $98,000 y con un delta de $10,000 el balance final sería de $89,000. Compare los resultados contra los $73,000 obtenidos sin usar ninguna técnica de AC.

Hemos estudiado hasta este punto varias técnicas de Administración del Capital, pero ¿cuál es la mejor?

Depende de cada operador. Algunas técnicas son excelentes para controlar el riesgo, y algunas otras para maximizar las ganancias. Así que realmente depende de usted elegir que técnica usar y qué parámetros utilizar.

De lo que estamos seguros es que utilizando una técnica de Administración del Capital pone las probabilidades de su lado. Por el contrario, no utilizar ninguna técnica de AC pondría a cualquier operador en una situación difícil y minimizaría sus posibilidades de triunfar en este negocio.